Ana-Belén Montero

Como construir fácilmente un horno de leña para cocer cerámica - parte 4

Hornos de leñaAna-Belén MONTERO5 Comments

Con este capítulo sobre el techo o la bóveda llego al final de mis explicaciones sobre cómo construirse un horno de leña para cocer cerámica. Si os interesa y queréis tratar de construirlo, manos a la obra! Sólo necesitáis tener ganas de experimentar y tenacidad para no veniros a bajo si las cosas no funcionan a la primera...

El techo o bóveda:

Este es sin duda el elemento que más he tenido que mejorar, probando diversas posibilidades para adaptar el plano inicial que no me parecía satisfactorio.

Bien, os explico: el horno inicial para bizcocho y rakú se cubría simplemente con unas placas refractarias (del mismo tipo que las que se usan dentro del horno), recubiertas de la lana aislante que os comentaba. A pesar de estar recubiertas, estas placas duraron poco y se quebraron en un par de cocciones…

Horno de leña cubierto de lana

Traté de encontrar otro tipo de placas aislantes en industrias de materiales refractarios con resultados bastante malos: o las placas se deformaban, hundiéndose en el centro por el peso y el calor, o no eran lo bastante aislantes, o se rompían…

Se me ocurrió ponerle un techo similar al que usé para cerrar los huecos de carga cuando se quiere cocer en reducción – y aprovecho aquí para explicaros cómo hacer tanto uno como el otro.

Compré rejillas de las que se usan para el hormigón armado, con metal bastante grueso para que no se doblara. Lo hice cortar a medida teniendo en cuenta que lo doblé a los lados para poderlo sujetar – poner y quitar. Luego, le “cosí” lana aislante para alta temperatura usando botones que yo misma había fabricado con arcilla refractaria para alta temperatura. Usé para ello, hilo de kanthal adaptado igualmente a dicha temperatura.

Hago aquí un inciso sobre la necesidad de protegerse cuando se usa la lana aislante ya que el polvillo que suelta es cancerígeno y no se debe respirar. Nos afirman que las lanas que se venden actualmente son menos tóxicas pero me imagino que de una forma u otra, es mejor no arriesgarse y usar mascarilla siempre que se use la lana.

Aquí os pongo unas fotos para que veais de qué se trata.

 Aquí veis el metal que mantiene la lana refractaria. Está doblado como se ve en la foto inferior para poderlo poner y quitar más fácilmente. Hay que verificar que el metal esté perfectamente aislado de las llamas y del calor ya que, caso contrario, terminaría por deshacerse.

Aquí veis el metal que mantiene la lana refractaria. Está doblado como se ve en la foto inferior para poderlo poner y quitar más fácilmente. Hay que verificar que el metal esté perfectamente aislado de las llamas y del calor ya que, caso contrario, terminaría por deshacerse.

 En esta foto se ve la parte interior de la tapa (o de la puerta): la lana está sujeta con los botones de arcilla refractaria y con hilo de kanthal tal y como se ve en el detalle aquí abajo.

En esta foto se ve la parte interior de la tapa (o de la puerta): la lana está sujeta con los botones de arcilla refractaria y con hilo de kanthal tal y como se ve en el detalle aquí abajo.

Botón de arcilla refractaria

Por supuesto, si sabéis soldar o tenéis a mano alguien que os lo pueda hacer, podéis construir una bóveda siguiendo el mismo sistema: lo importante es que tanto el horno como el metal estén perfectamente aislados.

Por mi parte, concluyo lo que me había propuesto: compartir experiencia. No dudéis en poner algún comentario o contactarme en privado si preferís: estaré feliz si me mandáis fotos de vuestros hornos y/o cocciones. Y para cualquier duda que surja, aquí estoy. También estoy disponible si un día queréis organizar un taller o coloquio sobre el tema. Sea lo que sea, disfrutad y sed felices creando y experimentando: nos lo merecemos!